15 enero, 2007

... y los informáticos

Hacker (del inglés hack, hachar) es el neologismo utilizado para referirse a un experto (véase Gurú) en varias o alguna rama técnica relacionada con las tecnologías de la información y las telecomunicaciones: programación, redes de computadoras, sistemas operativos, hardware de red/voz, etc.

El glider, emblema hacker
El glider, emblema hacker

Su entendimiento es más sofisticado y profundo respecto a los sistemas informáticos, ya sea de tipo hardware o software. Se suele llamar hackeo y hackear a las obras propias de un hacker.

El término "Hacker" trasciende a los expertos relacionados con la informática, para también referirse a cualquier profesional que está en la cúspide de la excelencia en su profesión, ya que en la descripción más pura, un hacker es aquella persona que le apasiona el conocimiento, descubrir o aprender nuevas cosas y entender el funcionamiento de éstas. En palabras de Richard Stallman, "Hacker, usando la palabra inglesa, quiere decir divertirse con el ingenio [cleverness], usar la inteligencia para hacer algo difícil. No implica trabajar solo ni con otros necesariamente. Es posible en cualquier proyecto. No implica tampoco hacerlo con computadoras. Es posible ser un hacker de las bicicletas. Por ejemplo, una fiesta sorpresa tiene el espíritu del hack, usa el ingenio para sorprender al homenajeado, no para molestarle" .

El término cracker (del inglés crack, romper) tiene varias acepciones.

  • Un cracker es alguien que viola la seguridad de un sistema informático de forma similar a como lo haría un hacker, sólo que a diferencia de este último, el cracker realiza la intrusión con fines de beneficio personal o para hacer daño a su objetivo.
    El término deriva de la expresión "criminal hacker", y fue creado alrededor de 1985 por contraposición al término hacker, en defensa de éstos últimos por el uso incorrecto del término.
    Se considera que la actividad de esta clase de cracker es dañina e ilegal.
Phisher persona que hace o crea sistemas para hacer Phishing. Son delincuentes informáticos que tratan de engañar a personas para obtener información bancaria o personal, con la que puedan hacer fraude de algún tipo.

n phreaker es una persona que investiga los sistemas telefónicos, mediante el uso de tecnología por el placer de manipular un sistema tecnologicamente complejo y en ocasiones también para poder obtener algún tipo de beneficio como llamadas gratuitas.

El término Phreak , Phreaker o phreak telefónico es un término acuñado en la subcultura informática para denominar a todas aquellas personas que realizan Phreaking. Phreak es una conjunción de las palabras phone (teléfono en inglés) y freak, algo así como pirado por los teléfonos y surgió en los Estados Unidos en los años 1960. También se refiere al uso de varias frecuencias de audio para manipular un sistema telefónico, ya que la palabra phreak se pronuncia de forma similar a frequency (frecuencia). A menudo es considerado y categorizado como hacking informático. También se le denomina la cultura H/P (H de Hacking y P de Phreaking).

Entre los phreakers más conocidos destacan: Capitán Crunch (John Draper), empleó un silbato que regalaban con una caja de cereales de desayuno para lograr su objetivo. Dicho silbato tenía la particularidad de emitir un pitido a una frecuencia de 2.600 hz, justamente la empleada en los sistemas de establecimiento de llamada de la compañía telefónica Bell. Siendo este el primer paso para manipular el sistema, siendo incluso posible realizar llamadas gratuitas; The Whistler (Joe Egressia) era un joven phreaker ciego y que tenía oído absoluto y ya a los 9 años descubrió que silbando podía hacer cosas en el teléfono. También tenía el sobrenombre de la caja azul humana porque podía conmutar las líneas telefónicas a su antojo con simples silbidos; Steve Wozniak, uno de los creadores de Apple también tuvo un pasado phreaker, se dedicaba a vender cajas azules para poder financiar algunos de sus proyectos.

Durante muchos años los phreakers usaron las llamadas boxes, artefactos que provocaban diversas anomalías en la línea telefónica, estos dispositivos se conocen por un color identificativo -blue boxes, black boxes, beige boxes.

En la actualidad, los phreakers tienen también como blanco a la telefonía móvil, a las tecnologías inalámbricas y el VoIP.

14 enero, 2007

Los piratas maritimos...


La voz pirata viene del griego πειρατησ, que a su vez viene del verbo πειραω, que significa "esforzarse", "tratar de", "intentar la fortuna en las aventuras".

La piratería es la práctica, tan antigua como la navegación misma, en que una embarcación ataca a otra con el propósito de robar su carga, y muchas veces la nave misma. Sin embargo, los piratas no se limitaban a atacar otros barcos sino que muy a menudo asaltaban ciudades costeras.

Junto con la actividad de los piratas propiamente dichos, cabe mencionar los corsarios, que eran capitanes de embarcaciones privadas que recibían una licencia de su monarca, conocida como patente de corso, para atacar naves de un país enemigo. La distinción entre pirata y corsario es necesariamente parcial, pues corsarios como Francis Drake eran considerados vulgares piratas por las autoridades españolas, ya que no existía una guerra declarada con Inglaterra.

Los términos filibustero y bucanero más específicos y están relacionados con la piratería en el Mar Caribe.


Las zonas de mayor actividad de los piratas coincidían con las de mayor tráfico de mercancías. La primeras referencias históricas sobre la piratería datan del siglo V adC, en la llamada Costa de los piratas, en el Golfo Pérsico. Su actividad se mantuvo durante toda la Antigüedad. Otras zonas afectadas fueron el Mar Mediterráneo y el Mar de China.

Grecia y Egipto

Aunque los datos no son muy abundantes por los mitos sabemos que los griegos clásicos fueron buenos piratas. Uno de los más famosos es sin duda Jasón quien guió a los Argonautas hasta La Cólquida en busca del Vellocino de oro lo que es, sin ningún género de dudas, un acto de piratería (gentes que vienen por mar para robar).

También Ulises u Odiseo según las versiones realizó varios actos de piratería en su regreso a Ítaca como narra Homero en La Odisea.

Con estos dos ejemplos podemos ver una constante que se repetirá a lo largo de los siglos. Los piratas son, en muchas ocasiones, considerados héroes nacionales en sus países; pese a practicar lo que en tierra se llamaría robo y secuestro.

Uno de los piratas griegos más famosos de los que sí se tienen referencias fue Plutarco de Samos que en el siglo VI A.C. saqueó toda Asia Menor en diferentes expediciones y llegó a reunir más de 100 barcos[2].

También los egipcios consideraban piratas a los Pueblos del Mar porque la principal expedición contra ellos llegó por esta vía. Sin embargo muchos otros autores no comparten esta clasificación porque los Pueblos del Mar sólo fueron marineros en el último momento de su historia .

Roma

En el Mediterráneo, en la época final de la república, los piratas llegaron a convertirse en un peligro, desde sus bases primero al sur de Asia Menor en las montañosas costas de Cilicia y más tarde por todo el Mediterráneo, puesto que impedían el comercio e interrumpían las líneas de suministro de Roma.

A diferencia de siglos posteriores, los piratas de la Antigüedad no buscaban tanto joyas y metales preciosos como personas. Las sociedades de aquella época solían ser en su mayoría esclavistas y la captura de personas para ser vendidas como esclavos resultaba una práctica altamente lucrativa. Las piedras preciosas y otros tipos de mercancías también podían ser importantes, pero ocupaban un segundo lugar .

Uno de los casos más conocidos de piratería contra las líneas de navegación lo protagonizó Julio César, que llegó a ser prisionero de los piratas cilicios (75 adC). Plutarco en Vidas paralelas cuenta que el jefe cilicio estimaba el rescate en 20 talentos de oro a lo que el joven Cesar le espetó ¿Veinte? Si conocieras tu negocio sabrías que valgo por lo menos 50. El cautiverio duró 38 días, en los cuales el rehén amenazó a sus captores con crucificarlos. Finalmente el rescate se pagó y el futuro cónsul de Roma fue liberado; pero no estaba afectado por lo que hoy llamaríamos el Síndrome de Estocolmo; pues cuando recobró la libertad organizó una expedición, pagada con su propio dinero, durante la que apresó a sus captores y los crucificó a todos.

Hacia 67 adC, Roma nombró a Pompeyo procónsul de los mares, lo que significaba que se le otorgó el mando supremo del Mare Nostrum (el mar Mediterráneo) y de sus costas hasta 75 km mar adentro, se le concedieron todos los ejércitos que se encontrasen a las costas del Mediterráneo, contando así con unos 150.000 efectivos, así como el derecho de tomar del tesoro la cantidad que necesitase. Finalmente, también se le proveyó con una flota bien pertrechada. En diversas operaciones eliminó en cuarenta días a todos los piratas de Sicilia e Italia y, tras el asedio y toma de Coracesion, a los piratas de Cilicia, acabando así, en cuarenta y nueve días, con los piratas de la zona oriental del Mediterráneo.

Sin embargo, fue un romano el que cerró ese periodo de paz naval y se convirtió en uno de los grandes piratas de este pueblo (en lucha contra sus propios ciudadanos). Sexto Pompeyo se levantó contra Roma décadas después y comenzó a realizar acciones que le permitieron reunir riquezas suficiente con las que armar una flota propia. Con esta escuadra logró tomar las islas de Sicilia y Cerdeña hasta que Octavio Augusto lanzó contra él una flota que le derrotó y le obligó a navegar hasta el Mediterráneo Oriental para pedir refugio a Marco Antonio. Este, aún no enemistado con Octavio, lo ejecutó y le mandó la cabeza al segundo triunvirato de Roma.

Siguiendo la división historiográfica clásica podemos dividir a la Edad Media en Alta y Baja. En la primera, los piratas protagonistas fueron los vikingos; en la segunda, el centro de atención se desplaza más hacia el Mediterráneo Oriental y la creciente expansión del Islam.

Los vikingos


Aunque este pueblo permaneció sumido en luchas intestinas durante varios siglos, en 793 realizan el primer ataque en la costa norte de Inglaterra y dos años después en Irlanda.

Desde esa fecha hasta poco después del año 1000 los pueblos del norte realizaron todo tipo de incursiones en el mar del Norte, el Cantábrico y el Mediterráneo (tanto oriental como occidental). El radio que alcanzaban sus excursiones fue aumentando progresivamente; según crecían sus conocimientos de la costa y los ríos navegables. Así, entre otras acciones, podemos reseñar:

  • 793 primer ataque en las Islas Británicas.
  • 795 primer ataque a Irlanda.
  • 820 Ataque a los actuales Paises Bajos.
  • 834 Ataque por los ríos Sena y Loira.
  • 840 Ataque a la península Ibérica.

No existe una postura unánime entre los hitoriadores de la razón que llevó a algunos hombres del norte, no a todos, a ir de saqueos (vikingo viene a significar el que va a saquear o también el que merodea por las costas). Los vikingos no solían vincular sus acciones a otros ideales que no fueran el conseguir riquezas o tierras donde asentarse, ni tampoco solicitaban algún tipo de permiso a una autoridad mayor que justificara sus acciones, como sería después el caso de los franceses e ingleses con sus patentes de corso. No obstante la formación de grandes partidas para realizar ataques costeros al menos coincide cuando en las tierras del norte la población comenzó a organizarse en reinos más o menos extensos y consolidados.

Las expediciones vikingas solían formarlas decenas o cientos de buques navegando y atacando juntos; en contraposición con otras anteriores y sobre todo las posteriores en el Caribe, donde lo frecuente eran ataques de pocos barcos o incluso uno sólo. Debe tenerse en cuenta que un drakkar vikingo podía transportar unos 32 o 35 hombres, como lo atestigua el Barco de Oseberg encontrado en la granja Oseberg de Vesrfold, Noruega en 1903.

Un ejemplo de estas expediciones lo tenemos en las crónicas sobre la primera incursión normanda a la península Ibérica en el 840. Un número indeterminado de naves bordearon la costa castellana y asturiana hasta llegar al actual Faro de Hércules (su gran tamaño debió parecerles importante) y saquearon la pequeña aldea emplazada a sus pies. Ordoño I tuvo noticias de la expedición y llevó a su ejército hasta los varegos, a quienes derrotó recuperando buena parte del botín y apresando o hundiendo entre sesenta y setenta de sus naves, lo que quizá no constituía ni la mitad de la fuerza desplazada por la expedición; como demuestra el hecho de que siguieron su campaña de saqueos. En Lisboa los cronistas hablan de una escuadra compuesta por 53 bajeles.

Los vikingos supieron unir a sus grandes dotes marineras la sorpresa y la no poca ferocidad con el uso de la espada. Sin embargo, este pueblo goza de cierta leyenda rosa en lo que a sus dotes militares respecta. Se tiene la idea de que eran los más terribles guerreros europeos o mundiales de la época, siempre dispuestos a luchar hasta la muerte con la esperanza de sentarse a la mesa en el banquete de Odin, tras haber tenido el privilegio de morir con la espada en la mano. Frente esta leyenda la historia muestra hechos donde se ve que, como cualquier pirata, atacaban aquello que creían poder conquistar y en muchas ocasiones huían o se rendían. Un ejemplo lo aporta su primera incursión en Al-Ándalus; donde tomaron Cádiz y subieron de nuevo por el Guadalquivir, saquearon minuciosamente Sevilla desde la que lanzaron avanzadillas a pie. Sin embargo, cuando Abd Rahman II salió con sus hombres y tras algunas batallas los vikingos vieron que no podían con la fuerza andalusí aquellos huyeron, abandonando Sevilla y a muchos rezagados, quienes se rindieron a las fuerzas del emir y terminaron, o bien criando caballos y haciendo queso, o bien con el viejo castigo para la piratería: ahorcados, en este caso de las palmeras de Tablada. La hora para los buitres del mar sería posteriormente casi institucionalizado por los captores de piratas y también por artistas en sus obras.

Roger de Flor. Un pirata español

En 1291 marchó a Las Cruzadas y pronto se reveló como un gran marino. Una de sus famosas acciones fue el rescate de toda la nobleza de San Juan de Acre (por haber pedido rescate, haber subastado los puestos o porque la aristocracia franca utilizó sus influencias para lograr una plaza). Con sus naves llenas de adinerados nobles logró llevarlos a Marsella sanos y salvos.

Durante los 20 años siguiente luchó al servicio de la Corona de Aragón hasta que fue reclutado por el emperador de Bizancio Andrónico II y mandó a los almogáraves en sus victoriosas batallas contra los turcos. Saqueó Quios y se estableció en Gallípolos hasta ser llamado y asesinado por el Emperador con 300 de sus hombres durante un banquete en su honor. Esto hizo explotar en sus hombres la famosa "Venganza catalana" al aterrador grito de Despierta Fierro.

Los vitalianos

La piratería europea a finales de la Edad Media la protagonizaron los ya expuestos berberiscos en el Mediterráneo, que comenzaban a crecer en importancia, y los vitalianos en el mar del Norte.

Las ciudades del mar Báltico y algunas de la parte oriental del mar del Norte comenzaron a unirse comercialmente hacia el año 1 200 para regular primero y controlar después el comercio por esa zona. Con el tiempo se terminó formando una cofradía de ciudades portuarias llamada la Liga Hanseática comúnmente conocida como Hansa, a la que terminaron perteneciendo la práctica totalidad de las urbes bálticas constituyendo un auténtico monopolio.

Como la inmensa mayoría de los monopolios la Hansa comenzó a obtener beneficios rápidamente y a convertirse en un coloso comercial. Desgraciadamente para ellos era un coloso desunido, pues cuando algunos piratas atacaron barcos de Bremen y acudieron a la ciudad de Wismar para revender la mercancía los comerciante, miembros ellos mismo de la Liga, no dudaron en comprar lo que les ofrecían a tan buen precio, aun conociendo sobradamente su procedencia y las artes utilizadas para conseguirla.

Esta experiencia no fue más que una larga lista de ellas que llegó a enfrentar a unas ciudades contra otras e incluso a pagar y financiar ejércitos católicos con dinero protestante para atacar a otros protestantes. En uno de estos asedios ciudades como Wismar hablaron con los piratas para lograr ser abastecidas y les extendieron patentes de corso. Estos valiente navegantes cruzaban por la noche o incluso por el día las líneas de buques enemigos llevando armas, información y sobre todo alimentos, que en una derivación del latín (victualia) se diría vituallas y de esta nuevamente derivó al nombre vitaliano (el que lleva los alimentos en traducción libre).

Los vitalianos resultaron muy útiles en muchas de estas contiendas y la ciudad de Estocolmo no hubiera resistido tanto como resistió frente a las tropas de Margarita I de Dinamarca de no haber sido por estos navegantes.

Esta idea de valerosos corsarios que arriesgaban sus barcos y sus vidas para mantener con vida a la población de las ciudades fue progresivamente degenerando con el tiempo cuando sus actividades volvieron a la simple piratería.

Su influencia fue grande durante la Baja Edad Media en la Europa del Norte y lograron varios actos destacados en los actuales Países Bajos, Alemania e incluso Francia; pero estos éxitos terminaron trayendo su fracaso cuando llegaron a ser una amenaza para la riqueza de aquella zona. Numerosos reyes y señores emprendieron campañas contra ellos hasta que finalmente fueron vencidos por Sima de Utrecht y muchos de sus capitanes terminaron colgados de plazas a la vista del público.

El corso inglés

Más tarde surge como nuevo pirata la figura del corsario inglés, una clase social sui géneris, especializada en el robo marítimo, en el saqueo de ciudades, de puertos y de mercancías. Los corsarios disfrutaban de lo que se llama patente de corso, es decir "licencia para robar y saquear", con la autoridad explícita del rey u otro gobernante. Esta patente era privilegio de Inglaterra y Francia que tenían a sus corsarios institucionalizados y cuya actividad se convierte en lícita en tiempos de guerra. De esta manera los piratas clásicos se van haciendo corsarios, que es una postura más cómoda pues actúan siempre dentro de un orden legitimado y bajo la protección de la ley.

La percepción de los corsarios depende obviamente del observador: para los atacados son simplemente piratas, o mercenarios sin escrúpulos, mientras que para sus connacionales son patriotas e incluso héroes. En Inglaterra, la piratería se convirtió en un negocio legítimo. Fue Enrique VIII el primer monarca que expidió las patentes de corso. Más adelante, la reina Isabel I se convertiría, por este medio, en "empresaria marítima", otorgando las patentes a cambio de parte del botín conseguido.

También debe tenerse en cuenta que estos corsarios muchas veces eran comerciantes que vendían productos muy necesarios para los colonos y compraban a buen precio los artículos que estos debían vender exclusivamente a la Casa de Contratación. Por lo tanto, en muchas ocasiones, la presencia permanente de piratas en el casi despoblado Caribe insular era bien visto, e incluso necesario, tanto para los habitantes como para las élites españolas residentes en América. Es el caso de John Hawkins que vendió esclavos traídos desde África y compró especies a mucho mejor precio que el pagado desde Sevilla.

En algunos casos después de expirada la licencia o acabada la guerra, los corsarios vuelven a actividades privadas como ricos burgueses que incluso son condecorados. En Inglaterra existen monumentos levantados a algunos corsarios, considerados como héroes. El más famoso de los corsarios del siglo XVI es, sin duda, Francis Drake, insigne almirante, honrado por su reina en agradecimiento a los servicios prestados y elevado a la categoría de sir. Sobrino de otro pirata, también ennoblecido por la reina, sir John Hawkins, juntos asaltaron Veracruz en 1568, cuando aún carecía de fortificaciones. Drake tiene en su haber el más cuantioso botín recordado en la historia: dos buques españoles que transportaban oro y plata americanos, en Nombre de Dios (Panamá), lo que le supuso que Isabel I lo armara caballero.

Sin embargo, no todos los corsarios consiguen el título de caballero. Algunos de ellos, una vez acabado el conflicto que propició la expedición de su patente, continúan su actividad convertidos en simples piratas

El siglo XVI será un siglo de fomento entre los corsarios y piratas del asalto y captura de los galeones españoles y el apresamiento de sus hombres. En Dover se llega a pagar 100 £ en pública subasta por hidalgo capturado.

Surge también una actividad nueva: los piratas o corsarios se hacen negreros y se apoderan en África de material humano para vender y esclavizar. Figura de esclavista británico más sobresaliente de este momento es el ya citado John Hawkins que pobló de negros africanos toda el área del Caribe.

La piratería en el Caribe español

La Ruta de las Indias, que seguían las embarcaciones españolas, cruzaba el océano Atlántico rumbo a Cuba o a la Española. De estas islas partían dos rutas hacia el continente: a Veracruz y a Cartagena de Indias.

Durante los primeros siglos del dominio español en América, piratas que intentaban, y en muchos casos lograban, robar valiosos cargamentos de oro y otras mercancías procedentes del Nuevo Mundo abundaron en el Mar Caribe, el que presentaba un lugar ideal para la actividad por su abundancia de islas en las que los piratas podían refugiarse. Hay que tener en cuenta que los Reyes Católicos en 1495 permitieron a todos sus súbditos a tripular naves a las recién descubiertas Indias; lo que hizo que muchas embarcaciones se lanzaran al Atlántico sin la debida preparación, siendo fácil presa para los lobos del mar.

Felipe II, para evitar el ataque de los pirata a los navíos españoles, ordenó que ningún barco hiciera la Ruta de Indias sin protección. Para ello optó por la constitución de convoyes en los que las carabelas y las naos eran escoltadas por los poderosos galeones y carracas. Este sistema constituyó un gran éxito si nos atenemos a la proporción de flotas fletadas (más cuatrocientas) frente al de flotas atrapadas (2) que da un porcentaje de capturas de un 0,5% y ninguna de estas dos se debió a la acción de los piratas o corsarios; sino a la de marinas de guerra pertienentemente armadas.

En cualquier caso, en el siglo XVII el Trópico de la América hispana se convirtió en el escenario donde actuaban a destajo los lobos de mar a menudo amparados por los grandes países de Occidente (principalmente Inglaterra, Francia y Holanda).

Como se ha indicado, se llamó corsarios a los que actuaban por cuenta de sus reyes, quedándose con parte del botín. Por su lado, los simples aventureros y ladrones fueron conocidos con el nombre genérico de bucaneros, pues sus tripulaciones se nutrían de habitantes de las islas que preparaban y vendían carne al bucán, ahumada. Sembraron el terror y la desolación en las poblaciones situadas en el Golfo de México y en el Caribe. Veracruz, Cuba, Santo Domingo, Cartagena de Indias, Panamá y Nicaragua fueron los lugares más castigados, víctimas de saqueos, asaltos y asesinatos. Resaltan las figuras de Henry Morgan, El Olonés (de nombre Jean David Françoise de Nau), Lorencillo (cuyo nombre era Laurent de Graff, algunos hacen referencia a él como Lorent Jácome), todos ellos piratas sin escrúpulos. Los peores asaltos que se recuerda fueron: Maracaibo por El Olonés, Veracruz por Lorencillo y Puerto Bello por Morgan. En estos lugares azotados y desprotegidos no contaban con ninguna defensa por parte del imperio español de ultramar.

Pero esta situación fue cambiando a medida que las colonias iban aumentando en población y la metrópoli fue invirtiendo en la flota, defensas y guarniciones. De esta forma de a finales del siglo XVI los principales piratas y corsarios habían muerto o estaban prisioneros:

  • Richard Grenville fue derrotado y muerto en 1591 en las Azores.
  • Cavendisch fracasa en una expedición y fallece en África.
  • Middelton fracasa también en las Azores.
  • George Clifford perdió 14 de sus 28 salidos de Plymouth en la Operación Releigh en 1595 entre ellos cayeron John Hawkins y Francis Drake.

La decadencia de la piratería caribeña

El desastre de la Armada Invencible produjo en España y en especial en Castilla un sensación de pánico ante la indefensión frente a un posible contraataque de Inglaterra y las Provincias Unidas lo que llevó a los procuradores a atender las demandas de Felipe II que solicitó y obtuvo 8 millones de ducados para nuevas naves y fortificaciones. Este nuevo impuesto fue conocido como Los millones y resultó terrible para los españoles en general y los castellanos en particular, especialmente para las clases más humildes, pero la cantidad fue abonada con creces.

Al año siguiente de la Invencible los ingleses atacaron Galicia, cosechando una terrible derrota. Al mismo tiempo las fortificaciones en América, como la inexpugnable Cartagena de Indias, fueron reforzadas por los mejores arquitectos del Imperio (como Juan de Herrera) poniéndole la tarea mucho más difícil a los piratas.

El bucanero representa la degradación de la idea romántica del pirata. En el siglo XVII aparece una serie de aventureros que llenan las costas americanas y que van en busca de fortuna. Son mercaderes y negreros, bandidos y contrabandistas. Navegan por iniciativa propia pero con dispensa pública de sus gobiernos respectivos. Se dedican casi exclusivamente al saqueo de las riquezas obtenidas por los españoles, para su propio provecho. A estos nuevos piratas, en España, se les llama herejes luteranos por sus actividades que se consideran no sólo ilegales sino violadoras de la fe católica. Tenían su cuartel general en las colonias de Barbados y Jamaica. Esta llegó a ser la isla más rica y fuera de la ley del mundo. Los piratas se adueñaron de esas costas por espacio de 200 años.

Algunos autores, películas y obras literarias consideran que la piratería fue un factor decisivo en la decadencia del imperio español. Así Gonzalo Torrente Ballester, en su novela Crónica del rey pasmado, pone en boca de un personaje que la única preocupación para que la Flota de Indias llegara entera a Cádiz era que los corsarios ingleses no llegaran primero. Sin embargo esa opinión no es unánime y muchos autores cosideran que la piratería tuvo muy poca influencia en la marcha del Imperio.

  • Wolfram ZuMandfel opina que la causa del empobrecimiento la tuvo la opresión económica creada por de monopolio de comercio con la metrópoli, monopolio ostentado por la Casa de Contratación. A esto ZuManfel une la limitada capacidad productiva de España, que no podía atender todas las demandas de utensilios, herramientas, enseres y demás mercancías demandados por una colonias que la superaban en mucho en extensión y población.
  • Germán Vázquez Chamorro hace hincapié en que muchos de los más famosos piratas (como Anna May o Mary Red) realmente atacaban barcos pesqueros o chalupas de escasa o nulo valor para la corona española.
  • Este mismo autor, comentando el libro de Lucena Salmoral Piratas, corsarios y filibusteros, indica que la piratería descendía con las firma de tratados de paz, que hacían menos necesarios a los buitres del mar. Así pasaban de los honrosos corsarios a filibusteros y finalmente a viles piratas a los que persiguieron y castigaron sin piedad en los sigloa XVII y XVIII, cuando ya no eran necesarios.
  • Mariano González-Arnao hace ver que la posibilidad de que un barco pirata con 20 ó 30 hombre pudiera capturar un galeón con 168 arcabuceros (más artilleros y marineros) sólo se puede dar en obras de ficción.

Siglo XIX: Estados Unidos tierra de piratas

A partir de 1850 los piratas son aún más acosados con la ayuda de adelantos técnicos y militares. Los ladrones del mar se ven impotentes, sobre todo ante el avance de los medios de comunicación y el aumento en el calibre y la precisión de las organizaciones defensivas.

En la América hispana se mezclan los idealistas, contrabandistas, mercenarios y negreros y luchan al lado de los independentistas que quieren liberarse del despotismo de la Corona española. Actúan desde Florida, donde los filibusteros estadounidenses acosan los barcos españoles. Los historiadores ven en este proceder una preparación para la guerra de Cuba.

En toda esta selva de piratería hay un personaje insólito que representa el auténtico romanticismo pirata. El Capitán Misson, de nacionalidad francesa, es un idealista, preocupado por la justicia, por construir un Estado utópico en alguna isla del Océano Índico. Se ha dicho de él que es un equivalente al Quijote, en el mundo de la piratería. Sus biógrafos cuentan que siempre repartía el botín equitativamente entre su gente y que dejaba en libertad al capitán de la nave apresada.

Los investigadores y analistas de la piratería señalan que ésta no es un asunto resuelto aún y que sigue actuando de maneras diversas.

A mediados del siglo XIX una nueva ideología se une a las anteriores compartidas en mayor o menor medida por los piratas. Es la Doctrina del destino manifiesto invocado por el pueblo estadounidenses. Siguiendo esta doctrina, y teniendo en cuenta que la práctica totalidad de la superficie continental estaba dominada y anexionada, América Central era el próximo objetivo de los norteamericanos y el modelo el estado de Tejas (Texas para los anglosajones).

El caso tejano consistió en invadir el territorio, proclamarlo independiente, vencer a estado mejicano (incluido el capítulo de El Álamo profusamente mitificado por los estadounidenses) y, una vez obtenida la plena soberanía, unirlo a Estados Unidos. Este resumen parece un maquiavélico plan bastante premeditado y en cierto modo lo era.

Siguiendo el éxito anterior los Estados Unidos pretendía crear un imperio tropical, especialmente los estados del Sur que formaría los efímeros Estados Confederados de América. A este fin se prestaron hombres de mar como John Quitman o Narciso López, de origen venezolano, que planearon invadir Cuba, proclamarla independiente de España y unirse a la emergente potencia mundial.

Persona como los citados volvieron a poner en uso el viejo término de filibustero sin ninguna connotación peyorativa en aquella época.

Quizá el más famoso de todos aquellos filibusteros, pese a su corta vida, sea William Walker quien realizó tres expediciones para tomar distintas partes de América Central.

En la primera de aquellas incursiones y a sus 28 años tomó La Paz, capital de la península de California en 1853 con 45 hombres y proclamó la República de la Baja California . Poco después la uniría a la recién creada República de Sonora proclamándose él como presidente. El ejército mejicano lo derrotó y cruzó a Estados Unidos por la frontera. Fue juzgado y en el jurado se puede apreciar la Doctrina del Destino Manifiesto pues sólo tardaron un minuto en decidir que era inocente de haber provocado una guerra ilegal.

En 1855 se lanza a la conquista de Nicaragua con sus 58 Inmortales, 170 nicaragüenses y 100 norteamericanos. Vence al ejército nicaragüense el 1 de septiembre; pero en esta ocasión se muestra más prudente y nombra como presidente a Patricio Rivas. Pero el resultado no dista mucho del anterior, Nicaragua es invadida por 2 500 hombres de Costa Rica y Walker vence en Santa Rosa y Rivas, sigue con la tradición americana de amañar las elecciones y sale elegido. Pero aquello resultaba muy peligroso para la soberanía centroamericana y los ejércitos de Costa Rica y El Salvador lo derrotan y huye en 1857. En noviembre vuelve a ser juzgado y se vuelve a apreciar la creencia estadounidense de estar en su derecho de querer anexionar esas tierras pues Walker es absuelto.

En su tercera expedición a Honduras en 1860 no tiene tanta suerte y es capturado por Nowel Salman de la Royal Navy. Juzgado en Honduras y fusilado ese mismo año.

Pese a ser acogido como un héroe en los estados del Sur Walker actualmente es un olvidado en Estados Unidos, No así en Centroamérica donde las guerras contra él pueden ser, como indica Juan A. Sánchez Giménez, el equivalente a las Guerras de la Independencia del resto de ex-colonias españoles que los pueblos de América Central no vivieron.

Piratería en el siglo XX y XXI

Durante el siglo XX la piratería, ejercida de forma sistemática, esta concentrada a reductos del Tercer Mundo. Los países que, se estima, albergan más piratas son: Somalia, Indonesia y Malasia. En estos últimos se aconseja a los propietarios de yates y veleros esparcir la cubierta de chinchetas para dormir con cierta tranquilidad durante la noche.

En el siglo XXI los ataques piratas se realizan ayudados por el GPS y se dedican a robarle las cámaras digitales y otros objetos de valor a los turistas. Su zona de actuación siguen siendo las mismas que el siglo XX (sureste asiático, el Cuerno de África principalmente) donde los estados no tienen verdadera jurisdicción y, a veces, ni siquiera el poder para controlar a sus fuerzas, ya sean de seguridad o armadas.

Para barcos de gran tonelaje los actos de piratería son muy escasos.

  • Entre 1994 y 1995 Canadá y España mantuvieron una disputa cuando la marina de guerra del primer país atrapó y remolcó a uno de sus puertos a un pesquero de altura español cuando faenaba en aguas internacionales. El gobierno canadiense acusó a los pescadores españoles de expoliar el caladero de fletán negro. España consideró este apresamiento como un acto de piratería, a lo que respondió con el envío de dos fragatas de la Armada. Por su parte Canadá amenazó con considerarlo un acto de guerra y unos pescadores ingleses capturaron otro pesquero español e izaron en él la bandera canadiense.
  • En 1995 varios barcos españoles apresaron un pesquero francés por faenar con redes ilegales de un kilometraje superior al permitido. Como en el caso anterior Francia lo calificó como un acto de piratería.

Sin embargo el protagonismo de la piratería del siglo XX y XXI ha pasado de la marítima a la aérea. En varios países, especialmente Colombia, se realizan actos de piratería aérea para solicitar rescates a los familiares de los secuestrados.

Por otra parte la piratería aérea ha alcanzado su máxima popularidad al ir unida al terrorismo internacional. Organizaciones como la OLP secuestró varios aviones de compañías aéreas occidentales para llamar la atención sobre su causa, llegando a volar uno de ellos en el aeropuerto de Aman. Y el siglo XXI se estrenaba con el que será uno de los actos más famosos de piratería aérea y de terrorismo islamista: los sucesos del 11-S.

La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez

"En una ocasión me dijo el presidente Roosevelt que estaba pidiendo públicamente que le hicieran sugerencias sobre cómo habría que llamar a esta guerra. Enseguida le propuse 'la guerra innecesaria'. No ha habido jamás una guerra más fácil de detener que la que acaba de arruinar lo que quedaba del mundo después de la contienda anterior"Sir Winston Leonard Spencer Churchill
Político británico, primo del octavo duque de Marlborough, nacido el 30 de noviembre de 1874 en el Palacio de Blenheim y fallecido en Londres el 24 de enero de 1965.

Tras algunas novelescas aventuras (incluyendo su participación en las Guerras Bóers) y unas calificaciones académicas mediocres, acabó dedicándose a la política. Durante la Primera Guerra Mundial fue Lord del Almirantazgo, y por lo tanto fue el principal responsable del desastre de los Dardanelos. También se le atribuye una gran responsabilidad en el hundimiento del RMS Lusitania.

En el período entre guerras se dedicó fundamentalmente a la redacción de diversos tratados. Sin embargo, la entrada de Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial marcó su hora decisiva. Volvió entonces a ser Primer Lord del Almirantazgo y en mayo de 1940 fue nombrado Primer Ministro, debido a la política antibelicista llevada a cabo sin éxito por su predecesor Neville Chamberlain, el cual dimitió tras el desastre de Noruega en ese mismo mes. El ejemplo de Churchill y su magnífica oratoria le permitieron mantener la cohesión espiritual del pueblo británico en las horas de prueba que significaron los bombardeos sistemáticos de Alemania sobre Londres y otras ciudades del Reino Unido. Finalmente, aunque los aliados habían ganado la guerra, el pueblo británico le dio la espalda y le otorgó el triunfo en las elecciones de 1945 a su oponente Atlee.

Churchill resurgió de las cenizas de la segunda guerra mundial como un gigante político pero a pesar de ser popular no contaba con la aprobación política consensuada del pueblo inglés. Muchas de sus decisiones y actuaciones en ambos conflictos mundiales causaron controversia por la frialdad de la decisión y el resultado final de estas.

En 1951 Churchill volvió a ser Primer Ministro si bien, por motivos de salud, delegó cada vez más sus tareas en los ministros. Asistió en 1952 a la coronación de la Reina Isabel II. En enero de 1955 dimitió por motivos de salud. Le sucedió en el cargo Sir Anthony Eden.

En 1953, Churchill recibió el Premio Nobel de Literatura, por sus memorias de guerra y su trabajo periodístico. Fue el primero en acuñar el término "cortina de hierro" (o "telón de acero") para ilustrar la separación entre la Europa comunista y la capitalista, en una conferencia que dio en una universidad estadounidense en 1946. La frase exacta fue: "Desde Stettin en el Báltico hasta Trieste en el Adriático, un telón de acero ha descendido sobre el continente europeo".

Al morir, el pueblo británico le tributó un rendido homenaje, como jamás político alguno recibió, siendo enterrado con honores de Estado.

10 enero, 2007

Los ¿frios? y solitarios madrugones

Qué mayor te hace sentir el ser el primero en salir de casa.
Caminar por el pasillo entre ronquidos e intentando no hacer ruido no es una sensación nueva.
Pero la costumbre es hacerlo hacia la cama, con la dificultad añadida de un "achispamiento", recuerdo de la fiesta precedente, y con la motivación del objetivo final: DORMIR.

Hoy, a las 5 AM mi despertador sonaba. Lo he apagado.
A las 5:15 AM la alarma del móvil sonaba. La he apagado.
A las 5:25 AM la alarma del ordenata sonaba. Todo estaba preparado. Para apagarla es necesario levantarse: maldiciéndome a mí mismo por mi ingenio espabilador, me he puesto en marcha.

Dado el retraso, quedaban anulados los planes de ducha y desayuno de campeones. Nuevas directrices: ducha rápida y barrita de cereales por el camino.
Lo peor de todo, la falta de costumbre. Yo soy uno de esos que se creía que a las 6 de la mañana las calles no estaban puestas... Eso tenía que ser una especie de infernal mundo paralelo...
Pues me pongo mi equipo de esquimal (que con lo caluroso que soy, está compuesto simplemente por un gorro y unos guantes) y cuando salgo a la calle me doy cuenta de que hacen unos confortables 15º ¡o_O!

Camino hacia el coche me encuentro no solo a un par de barrenderos, si no a varias personas que también caminan hacia sus coches y, supongo, hacia sus trabajos.
Por último, tomo carretera adelante y me vuelvo a sorprender con el tráfico. ¡Hay vida antes de las 10! No se si es un descubrimiento digno de un artículo, pero seguro que a muchos que conozco les sorprende.

Aprovecho esta oportunidad para pedir disculpas a la gente por mi probable zombismo en las próximas fechas. Soy un animal nocturno, lo sabeis. Pero a partir de ahora soy un animal nocturno que se levanta a las 5:00. Echad cuentas y seguro que podeis perdonarme.

09 enero, 2007

El burro

Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos...

¡¡¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!!!

08 enero, 2007

El debut del 17



No me canso de llamarle grande.
No me canso de ver lo bueno que es.

'Henke' debutaba con el Manchester en Copa. Y abría el marcador en el 55 con este golazo.
Luego sería sustituido por otro veterano, Soljskaer, que marcaría el segundo.

Una cosa esta clara, solo hay que ver la increíble piña que se forma en la celebración para darse cuenta de que Henrik, una vez más. Se ha ganado el cariño de todo un vestuario, y de toda una afición.
Por algo será.

07 enero, 2007

El morenito plateado

Lewis Carl Hamilton (n. 7 de enero de 1985 en Tewin, Reino Unido) es un piloto de automovilismo. Hijo de madre británica y padre de las Islas de las Antillas.

Hamilton debutó en karts a la edad de 8 años. Después de ganar varios campeonatos, firmó un contrato con el equipo de Fórmula 1 McLaren cuando contaba con 12 años. Después corrió en la Fórmula Renault británica. En 2004 entró en la Fórmula 3 europea, llegando hasta la GP2 Series en 2006, con el equipo ART. En 2007 será piloto oficial de la escudería McLaren compartiendo equipo con Fernando Alonso y Pedro de la Rosa.

TRAYECTORIA

Karting

Hamilton comenzó a correr en karts cuando tenía 8 años. Su primer campeonato llegó dos años después, en 1995. No fue hasta 1997 cuando firmó un contrato con McLaren, equipo de Fórmula 1. En el año 2000 se coronó campeón europeo de karts.

Fórmula Renault

El año 2001 supuso para Hamilton la entrada a la Fórmula Renault del Reino Unido, quedando quinto en la clasificación final. La temporada siguiente consiguió el tercer puesto (3 victorias, 3 vueltas rápidas, 3 Poles)

En 2003, Lewis dominó las series y estableció un record del campeonato con 10 victorias, 9 vueltas rápidas y 11 pole positions. Ganó el campeonato 2 pruebas antes de la carrera final.

Fórmula 3 Euro Series

En 2004, Lewis corrió en la competitiva Fórmula 3 Euroseries, que comparte cartel con el campeonato alemán de turismos DTM. Corriendo para Manor Motorsport, un equipo debutante en Europa, Lewis acabó 5º, habiendo conseguido una victoria en Norisring y 4 podios más en su año de debut.

En 2005, Lewis ganó el campeonato de Fórmula 3 Euroseries corriendo para el equipo ASM. Su palmarés ese año fue increíble: 15 victorias, 10 vueltas rápidas y 13 pole positions. Se proclamó campeón 4 carreras antes del final del campeonato

GP2 Series

En 2006, se unió al equipo ART Grand Prix de GP2 Series reemplazando al campeón de 2005 Nico Rosberg que pasó a pilotar para la escudería Williams de Fórmula Uno. Su eficiencia en la GP2 Series fue impresionante. En el Gran Premio de Europa, ganó las dos carreras, siendo el segundo piloto (tras Nico Rosberg) en hacerlo y ganó en Mónaco saliendo desde la pole. En Silverstone, Lewis se superó y consiguió su segundo doblete, convirtiéndose así en el primer piloto en la historia de la GP2 en lograrlo. Lewis es el actual campeón de GP2 y ha sido nombrado uno de los pilotos oficiales de la escudería McLaren junto con Fernando Alonso para el año 2007.

Salto a la Formula 1

El 24 de noviembre de 2006 salta la noticia de que Hamilton sera el primer piloto de color en montarse en un monoplaza. Alonso sera su compañero y De La Rosa será piloto de pruebas.



He aquí a mi gran esperanza. Lewis, por favor, déjale en ridículo. Humíllale cruelmente durante toda la temporada. Sácale los colores hasta que pierda los nervios y su volante, merecidamente, pase a las manos de Pedro, con el que sí iré a muerte.

Mucha suerte.

Y como llegaron... se fueron

Que día más deprimente.
A punto de dar las 0:00 y de entrar en el 8 de enero, fin de las Navidades, fin de las vacaciones, comienzo de la cuenta atrás hacia los examenes...

Ayer se reanudó la liga, ya hubo partidos. Vuelve el fútbol, trabajo, discusiones... Hoy de linea se ha acabado de confirmar que la rutina llama a la puerta y que vamos a tener que quitarnos de encima toda esta pereza que se nos ha ido acumulando sobre los hombros.

A las 19:00, más o menos, mi madre empieza con el ritual de clausura de la Navidad: desnudar a la casa de sus adornos.
Las figuritas vuelven a sus cajas, los espumillones a sus bolsas, las velitas a sus armarios y, por ultimo, quitar el adorno de la puerta para anunciar oficialmente a la escalera que la familia Baigorrotegui vuelve a la normalidad.

Mañana será el día de tránsito, todavía con la ilusión del reencuentro con la gente a la que no has visto, y el contar todo lo ocurrido desde Nochebuena... pero a partir de ahí, hay que empezar a espabilar.

Nos queda como consuelo el saber que, pese a que parecen tan lejanas, las vacaciones cuando llegan nos parece que acabamos de salir de ellas.
Asi que, qué remedio, pongamos todo lo que podamos de nuestra parte para poderlas disfrutar llegado el momento.

06 enero, 2007

Esos locos rencorosos

Hoy hojeando la web del 20 minutos he encontrado una frase de Figo que me ha hecho mucha gracia, y me ha parecido un buen tema sobre el que divagar.
El señorito portugués, que va a jugar el año que viene en Arabia Saudí con un contrato que instaurará un record sin precedentes en el fútbol (para que luego diga que no toma las decisiones por dinero... yo no digo nada), dice que no viene por Barcelona porque en la calle "podría encontrarme con algún loco".

Resulta curioso, pero es verdad que desde determinadas partes del deporte, pueden surgir amenazas tan desconocidas como inesperadas.
Figo no puede andar por la Ciudad Condal porque no sabe quien de todos es el culé que se la está guardando desde hace tanto y le va a salir de detrás de una esquina con un bate de beisbol...

A mí, y supongo que a muchos árbitros, me ha pasado lo mismo.
Resulta difícil acordarte de todos los jugadores que has arbitrado, más cuando en las categorías inferiores, nadie es famoso.
Imaginaos pues acordarse de cualquier aficionado que estuvo en desacuerdo con nuestra manera de actuar en tal o cual encuentro.
Pero hay gente con una memoria portentosa. Cinco meses despues de tu metedura de pata en aquel fuera de juego que supuso el empate en el minuto 87... el se acuerda de tu cara.
Y lo que es más, te asalta por la calle con la misma mala leche que le invadió en el momento de la jugada. Ahí ocurren dos cosas:
1) Posiblemente no sepamos de qué nos está hablando.
2) Probablemente no nos acordemos de la jugada en cuestión.
3) Seguramente tengamos algo mejor que hacer que discutir sobre algo que no nos lleva a ningún lado.
4) Habitualmente, seguimos pensando que nuestra actuación fue correcta y, por tanto, nos fastidia bastante que pretendan volvernos locos en retrospectiva.

Bastante tenemos con la polémica momentanea como para que lustros después se siga removiendo.
Y si hay intención de hacerlo, que sea desde el respeto, la buena educación y, si es posible, una pizca de buen humor.
Mi momento incómodo particular de este mes fue cuando, al llegar a mi nuevo puesto de trabajo en una tienda de videojuegos, me encontré con que el que iba a ser mi compañero durante un mes era... jugador del Burtzeña. Semanas antes expulsado por mí mismo tras llamarme "niñato prepotente".
A día de hoy, nos llevamos incluso bien. Pero todo ello gracias a que, tanto por su parte como por la mía, somos conscientes de que aquello sucedió durante un juego en el que, uno como el otro, estabamos fuera de nuestros roles habituales.

Yo en el campo soy árbitro. Por tanto debo imponer orden y ser respetado.
Fuera ya sabeis que soy mucho más accesible y simpático. A las pruebas me remito ;)

Tragedia minera

LA PLANTA 14

En la planta catorce del pozo minero,
de la tarde amarilla, tres hombres no volvieron.
Hay sirenas, lamentos, acompasados ayes,
a la boca del pozo.

Dos mujeres, de luto, anhelando dos cuerpos,
y una madre que rumia su agonía en silencio:
es el tercero.

A las diez, la luna clara
se refleja en las sortijas del Patrón, recién llegado,
con sombrero, gravedad y su aburrido gesto.
Él ha sido el primero, vendrán gobernadores,
alcaldes, ingenieros.
tratarán de calmar,
a la presentida viuda que se muerde el pañuelo.
No sabrán acercarse a la madre que les mira
con los ojos resecos.

A las doce el patrón mirara su reloj,
los otros ya se fueron.
Y, en un punto y aparte, esbozará un fastidio
mientras piensa: ¿pero dónde están estos?

Ha llegado otro relevo de bomberos
y la una menos diez, saluda la noche
al primero muerto.
Sentados en el suelo, los mineros
se hacen cruces y reniegan de Dios.
¿Quién diría les pillara de sorpresa la tragedia repetida?
A veces el más bravo se le queda
mirando fijamente al patrón
con dientes apretados.
Y el patrón con sombrero,
tiene dos policías a su lado: no hay cuidado

Tres horas lentas pasan,
a la luz de las linternas asustadas,
el cura, con los ojos arrasados,
al segundo le va uniendo sobre el pecho las manos.
Y un chaval de quince años,
mientras llora impotente, se abraza contra un árbol.
El chófer del patrón, con su gorra de plato,
se siente desplazado, es un hombre prudente,
bien domado.

El rocío ha calado hasta los huesos cuando sale el tercero.
Le recibe con sonrisa gris azul la madrugada
y con voces los mineros,
mientras se abrazan todos y uno de ellos,
el mas fiero, por no irse al patrón...
llora en el suelo.

Victor Manuel

Los Trolls sin gnomos

En la terminología de Internet, un troll (a veces trol) es una persona que escribe mensajes groseros u ofensivos en Internet, por ejemplo en foros, para interrumpir la discusión o enfadar a sus participantes. La palabra también se usa para describir dichos mensajes.

Etimología

El uso contemporáneo del término surgió en los grupos de noticias de Usenet a finales de los años 1980. Suele creerse que es un diminutivo de la frase trolling for suckers (aproximadamente, ‘pescando bobos’), que a su vez deriva de la expresión inglesa trolling for fish, alusiva a una técnica de pesca en la que se va dejando tras un bote un sedal con cebo o señuelos para atraer a los peces.

El uso de la palabra se generalizó probablemente debido a su apropiado segundo significado, el de los troles de la mitología escandinava y los cuentos infantiles, retratados a menudo como criaturas feas y odiosas inclinadas a la maldad. La imagen del trol bajo el puente en el cuento Los tres cabritos gruñones (también conocido como El gigante y las tres cabritas) enfatiza la reacción negativa del trol hacia los extraños que se adentran en su entorno físico, particularmente por aquellos que tienen la intención de pastar en sus dominios sin permiso.

Círculos viciosos

Para mucha gente, la característica distintiva del comportamiento de un troll es la percepción del intento por trastornar a la comunidad de algún modo: escribir mensajes incendiarios, sarcásticos, disruptivos o humorísticos destinados a arrastrar a los demás usuarios a una confrontación infructuosa. Cuanto mayor sea la reacción de la comunidad, más probable será que el usuario vuelva a comportarse como un troll, pues irá creyendo que ciertas acciones logran su objetivo de provocar el caos. Esto ha hecho que surja el protocolo a menudo repetido en la cultura de Internet: «No alimente al troll» (Don't feed the troll).

A menudo ocurre que alguien escribe un mensaje sincero sobre el que será emocionalmente sensible. Los trolls habilidosos saben que una forma fácil de enfadarle es afirmar deshonestamente que dicha persona es un troll. En otras ocasiones una persona puede no entender o encajar inmediatamente en las normas sociales de un foro donde la mayoría de los participantes sí lo hacen. Como resultado, actuar ligeramente fuera de las normas (a menudo no intencionadamente y por razones legítimas) hace que dicha persona sea calificada de troll. A veces puede ser difícil distinguir entre un usuario que simplemente tiene valores, puntos de vistas o ideas diferentes y uno que se comporta intencionadamente como un trol. Desafortunadamente, muchos usuarios reaccionan agresivamente a la primera impresión de un supuesto troll, lo que a veces lleva a que usuarios novatos disgustados o minorías políticas sean considerados trolls.

Cultura troll

La larga historia de los trolls y el fuerte apoyo hacia el discurso anónimo y pseudónimo en Internet sugieren que la historia del «troll anónimo» está sólo en sus comienzos. Si puede considerarse como una «cultura», formada por gente que no se conoce entre sí, salvo mediante la experiencia común de ser rechazados en foros de Internet, es cuestionable, pero algunos afirman que es posible y que ya está ocurriendo.

Hay fuertes evidencias de ello en la existencia de foros que afirman existir específicamente para dar apoyo a los trolls, para intercambiar trucos e identificar blancos que otros trolls pueden estar provocando o discutiendo fructíferamente.

La cultura troll se observa mejor en los trolls que no conocen a los otros con los que trabajan. Debido a que los métodos comunes de crear mensajes incendiarios son muy conocidos y objeto de bromas en muchos sitios de Internet, es a veces posible para un troll identificar a otro troll en acción. Un troll actuando sobre otro troll crea a menudo tal cantidad de aparente drama entre ellos que se toma en serio por observadores que no sean trolls (especialmente si toman partido por algún bando). El resultado final es que los dos trolls pueden colaborar para lograr que la discusión de foro gire en torno a ellos o que una conversación se salga de tema más eficazmente que si lo hicieran sin ayuda.

Los trolls como falsificadores de identidad

Inicios

Antes de que Deja News comenzase a archivar Usenet, los informes sobre los trolls eran imprecisos, habiendo pocas pruebas que estudiar. Sin embargo a partir de entonces los enormes archivos han estado disponibles para los investigadores. Puede que el primer (aunque poco documentado) caso sea la saga de 1982-83 de Alex y Joan en los foros de CompuServe. Van Gelder, un periodista de la revista Ms., documentó en 1996 el incidente en un artículo en dicha publicación. Alex (en la vida real un psiquiatra cincuentón muy tímido de Nueva York) se hacía pasar por una rimbombante y antirreligiosa mujer muda llamada Joan, atada a una silla de ruedas tras un accidente de coche, «para poder relacionarse mejor con sus pacientes femeninas». Esta farsa se prolongó durante dos años, y Joan llegó a convertirse en un personaje enormemente detallado con una colección de relaciones emocionales. Todo empezó a venirse abajo cuando Joan persuadió a una de sus amigas en línea para que tuviese una aventura con Alex.

Incluso aquellos que apenas conocían a Joan se sintieron implicados —y en cierta forma traicionados— por el engaño de Alex. A muchos de nosotros nos gusta creer que la comunidad en línea es una utopía del futuro, y el experimento de Alex nos demostró a todos que la tecnología no es un escudo contra las mentiras. Perdimos nuestra inocencia, cuando no la fe. —Van Gelder, 1996, p. 534

Los trolls en los años 1990

Una de las primeras referencias a un troll en el archivo de Usenet de Google fue hecha por el usuario Mark Miller sobre otro usuario llamado Tad (8 de febrero de 1990) [1]. Sin embargo, no está claro si el término «troll» se usó en su sentido actual, o si fue simplemente una elección casual de un epíteto:

Estás tan lejos de ser capaz de entender algo de lo que cualquiera dice aquí que esto sólo lleva a la inutilidad. Lo verdaderamente triste es que de verdad crees que estás ganando. Eres un terrible despilfarro de recursos naturales – por favor reintégrate en la cadena alimenticia... estúpido troll flatulento.

El más probable origen del término puede hallarse en la expresión trolling for newbies (que significa aproximadamente ‘pescando novatos’), que a principios de los años 1990 se hizo popular en el grupo de Usenet alt.folklore.urban. Su uso era algo diferente a la actual noción de troll, siendo una broma privada relativamente suave sobre los usuarios novatos consistente en hacer preguntas o mencionar temas de conversación tan trillados que sólo uno de ellos respondería seriamente. Otros extendieron el término para incluir la práctica de representar el papel de un usuario seriamente desinformado o ingenuo, incluso en grupos donde no se era un participante habitual, pero estos intentos fueron a menudo más broma que provocación. En tales contextos, el sustantivo «troll» solía referirse al acto más que al autor.

Algunos usuarios veteranos de Usenet continuaron insistiendo en estas primeras definiciones incluso después de que el término fuese aplicado más generalmente a las acciones incendiarias previamente caracterizadas como flamebait.

Identidad

En la literatura seria la práctica fue documentada por primera vez por Judith Donath (1999), quien usó varios ejemplos anecdóticos de diversos grupos de noticia de Usenet en su discusión. El ensayo de Donath trazaba la ambigüedad de la identidad en una «comunidad virtual» incorpórea:

En el mundo físico hay una inherente unidad con el yo, pues el cuerpo proporciona una convincente y práctica definición de identidad. La norma es: un cuerpo, una identidad. [...] El mundo virtual es diferente. Está compuesto de información más que de materia.

Donath proporciona una concisa visión general de los juegos de falsificación de personalidad que surgen de la confusión entre la comunidad física y la epistémica:

Los trolls juegan a falsear su personalidad, aunque lo hagan sin el consentimiento de la mayoría de los jugadores. El troll intenta pasar por un participante legítimo, compartiendo los intereses y preocupaciones comunes del grupo. Los miembros de los grupos de noticias, si son conscientes de los trolls y otras falsificaciones de personalidad, intentan distinguir los mensajes auténticos de los escritos por ellos y, tras juzgar a un usuario como troll, obligar al ofensor a abandonar el grupo. Su éxito en lo primero depende del grado en el que ellos —y el troll— entiendan las pistas de la identidad, y su éxito en lo segundo, de si el placer del troll se ve lo suficientemente disminuido o atenuado por los castigos impuestos por el grupo.
Los trolls pueden ser molestos de diversas formas. Un troll puede desbaratar la discusión en un grupo de noticias, diseminar malos consejos, y dañar el sentimiento de confianza en la comunidad del grupo de noticias. Más aún, en un grupo que se ha vuelto sensible a los trolls —donde el índice de engaños sea alto—, muchos que honestamente hacen preguntas ingenuas pueden ser rápidamente rechazados como trolls. Esto puede ser bastante desalentador para un usuario nuevo que tras atreverse a escribir su primer mensaje es inmediatamente bombardeado con airadas acusaciones. Incluso si las acusaciones son infundadas, ser clasificado como un troll es bastante dañino para la reputación en línea de uno. —Donath, 1999, p. 45

Uso

El término «troll» es altamente subjetivo. Ciertos lectores pueden clasificar un mensaje como troll mientras otros verán el mismo mensaje como una contribución legítima a la discusión, aunque sea controvertida. El término se usa frecuentemente para desacreditar una posición contraria o a su proponente mediante el argumento ad hominem. Igualmente, decir que alguien es un troll significa hacer suposiciones sobre sus motivos, que pueden ser incorrectas. Dejando aparte los motivos del autor, los mensajes controvertidos tienen muchas posibilidades de atraer una respuesta correctiva, protectora o violenta de aquellos que no distinguen entre las comunidades físicas reales (donde la gente está realmente expuesta a algún riesgo compartido de daño corporal por sus acciones) y las comunidades epistémicas (basadas en un mero intercambio de palabras e ideas). Normas de tratamiento, o etiqueta, que se originaron en tales comunidades físicas son con frecuencia aplicadas ingenuamente al discurso en línea por los recién llegados que no están acostumbrados a la gama de puntos de vista expresados en línea, a menudo anónimamente. De esta forma, tanto los usuarios como sus mensajes son comúnmente y a veces inexactamente calificados de trolls cuando ofenden al grupo: irónicamente, la gente puede estar más inclinada a usar epítetos como «troll» en las discusiones públicas en línea de lo que lo estarían en persona, ya que los foros en línea pueden parecer más impersonales. A menudo se emplea la expresión «Prohibido dar de comer al troll». En IMDb se comenta que el troll común no entiende las palabras «opinión» ni «abandonar», lo que significa que cree que tiene opiniones superiores y que no abandonará hasta que obtenga la satisfacción que busca.

Cuando se aplica apropiadamente al comportamiento en línea intencionadamente disruptivo, la palabra «troll» convierte económicamente un código abstracto de conducta en línea en una imagen concreta. Los participantes experimentados en foros en línea saben que la forma más efectiva de disuadir a un troll normalmente es ignorarle, ya que las respuestas animan a los auténticos trolls a continuar escribiendo mensajes disruptivos en dichos foros: de ahí el frecuente aviso de «Prohibido dar de comer al troll». Enviar esta señal públicamente, en respuesta al comportamiento de un troll para desanimar más respuestas puede disuadir al troll. Sin embargo, también puede tener el efecto contrario, pasando a ser él mismo comida para el troll. Por tanto, cuando un participante en un foro ve una respuesta aparentemente inocente a un troll como potencial comida para éste, puede ser más prudente enviar el aviso de «Prohibido dar de comer al troll» en un mensaje privado (por ejemplo, por correo electrónico).

Los trolls en diferentes medios de Internet

Los trolls actúan de formas distintas en diferentes medios. Empezaron en grupos de noticias, y a medida que Internet ha evolucionado, así lo han hecho los trolls.

  • Usenet — las jerarquías de los grupos de noticias limitan la exposición de los trolls, pero el envío cruzado de mensajes (crossposting) puede superar esta limitación. Algunos ISPs limitan el número de grupos de noticias a los que un mismo mensaje puede cruzarse. Como ejemplo notable, alt.net instituyó un límite de envíos cruzados después de que los trolls en ese sistema hubieran llegado a ser tan escandalosos que Peter da Silva inició una campaña en otros sistemas para cesar el intercambio de noticias con alt.net hasta que hicieran algo para resolver el problema.
  • Listas de correo — suelen estar controladas por moderadores, por lo que los participantes indeseables pueden ser expulsados rápidamente.
  • Foros basados en SlashCode — usan un sistema de puntuación de forma que los lectores pueden moderar cada mensaje al alza o a la baja desde su calificación inicial. Los lectores pueden entonces elegir ignorar los mensajes que los demás han «moderado a la baja». La coordinación de los trolls es particularmente importante, dado que los primeros mensajes tienen más probabilidades de ser leídos que los siguientes. Un troll ideal debería generar discusión y respuestas acaloradísimas sin más intervención por su parte.
  • Wikis — su modelo plano, asíncrono y abierto permite a cualquiera escribir cualquier cosa. Los usuarios trabajan para deshacer los cambios negativos usando herramientas de reversión disponibles de serie, pero esto requiere a cientos de voluntarios para vigilar sitios extensos y populares. Los trolls tienden a ser más sutiles que en los grupos de discusión, con frecuencia aportando material que podría ser legítimo, pero provocarán controversia desafiando la actual estructura de poder. La dificultad se agrava por la imposibilidad de discernir si un usuario está simplemente exponiendo una opinión controvertida o es un troll.
  • Weblogs — en su forma más común como púlpito personal con la posibilidad de que cualquiera deje comentarios, los weblogs populares resultan con frecuencia eficaces trampolines para los trolls, mediante comentarios incendiarios o entradas provocativas. La facilidad con la que los weblogs pueden ser enlazados anima a la propagación del troll.
  • IRC — la naturaleza abierta de la mayoría de los canales de IRC en las redes populares permite que los trolls entren y utilicen cualquier técnica de abuso, desde la simple inundación de basura a comentarios sutilmente irritantes, que cosechan respuestas airadas. La facilidad con la que pueden evadirse los bloqueos de canales y servidores, y la naturaleza volátil de muchos usuarios de IRC puede permitir a los trolls perpetuarse indefinidamente.
  • Juegos multijugador de acción en primera persona — el juego en línea suele atraer a gran número de varones adolescentes, que se aprovechan de la atmósfera combativa y su anonimato general para menospreciar a otros jugadores. Véase pwn y noob para mayor información. Matar en grupo y romper las normas sociales del juego para fastidiar a otros jugadores se consideran también actividades propias de trolls.
  • Juegos de deporte en línea — Un troll se infiltrará en una liga en línea gratuita con múltiples equipos desde diferentes cuentas e identidades e intentará entonces retorcidos intercambios de jugadores para mejorar un equipo. El troll dejará numerosos mensajes en el tablón de anuncios de la liga desde sus diferentes identidades para dar la apariencia de legitimidad a un comportamiento a todas luces ilícito. Los jugadores que objeten a la obvia farsa pueden recibir un baño de insultos y otros intentos de evasión.
  • Foros — Sean de la clase que sean, atraerán trolls, cuyo comportamiento no difiere mucho de los ejemplos anteriores. Pocos foros están libres de trolls, exceptuando algunos sitios muy pequeños y aquellos que establecen políticas muy estrictas al respecto.

Ejemplos

Trolls de un solo golpe

Los mensajes de un troll de un solo golpe intentan ser disruptivos y tienden a ser muy obvios para asegurar que reciben respuestas enfadadas.

Trolls disruptivos

  • Mensajes fuera de tema — Irrelevantes para los usuarios interesados en el foro en cuestión: «¿Puede ayudarme alguien a hacer una página web?» «No: esto es un foro de música.» Esto también puede hacerse a la mitad de una discusión ya existente en un intento por secuestrarla, o al menos cambiar el tema de discusión.
  • Ruptura de páginas — Enviar mensajes con grandes imágenes o llenos de caracteres para hacer ilegibles los mensajes anteriores. Un troll habilidoso usará una imagen extremadamente ancha pero estrecha que se camufle con el fondo de la página para hacerlo menos evidente.
  • Material ofensivo — Archivos de sonidos molestos o imágenes perturbadoras en un mensaje, o enlazar a sitios impactantes que contengan dicho material. Con frecuencia estos enlaces se disfrazan como enlaces legítimos.
  • Mensajes incendiarios — Incluyendo alusiones racistas, sexistas, clasistas o innecesariamente odiosas: «Eres idiota por incluir este tipo de mensajes en tu lista.»
  • Escribir spoilers — Desvelar el final o parte importante de la trama de una película, libro, juego, etcétera sin avisar, a veces subrepticiamente enterrados en mensajes por lo demás inocuos.
  • Volver a iniciar una antigua discusión o reciclar un tema anterior (bump) muy controvertido, particularmente en comunidades en línea pequeñas.
  • Escribir deliberada y repetidamente mal los nombres de los demás usuarios de la discusión con el propósito de molestarles o irritarles.
  • Prometer pornografía inexistente a gente que escribe en el foro, provocando una avalancha interminable de mensajes del tipo «a mí también» (especialmente común en en la jerarquía de Usenet alt.sex a mediados de los años 1990).

Trolls que buscan atención

Este tipo de trolls buscan incitar tantas respuestas como sea posible y absorber una cantidad desproporcionada del total de atención colectiva.

  • Publicitar otro foro, especialmente si es uno rival u odiado.
  • Afirmar ser alguien que es imposible que sean — «Como un samurai auténtico que soy, tengo ciertos problemas con Los siete samuráis
  • Carecer de cualquier relación o conocimiento actual con el tema discutido, pero seguir escribiendo continuamente opiniones como «expertos».
  • Mensajes que contienen algún fallo o error obvio — «Creo que Mar adentro es la mejor película de Santiago Segura.»
  • Pedir ayuda para una tarea o problema inverosímil — «¿Cómo sazono mi olla? No quiero que todo lo que cocine en ella sepa igual.»
  • Preguntas intencionadamente ingenuas — «¿Puedo usar aceite de oliva en vez de agua para hervir pasta?»
  • Mensajes que contienen referencias alusivas al propio estatus — «Evian es agua embotellada para pobres. Prefiero la Dasani importada de Italia.»
  • Escribir intencionadamente un argumento escandaloso deliberadamente construido en torno a un fallo o error fundamental pero embrollado. Con frecuencia el autor se pondrá a la defensiva cuando el argumento sea refutado, pero muchos pueden, sin embargo, continuar el hilo usando más argumentos erróneos, lo que se conoce como «alimentar» el troll.
  • Un subtipo del anterior es la demostración falsa de un importante problema matemático no resuelto o una imposibilidad (por ejemplo, 1 = 2). Sin embargo estos mensajes no siempre son trolls y a veces son como mínimo matemáticamente interesantes.
  • Mensajes políticamente discutibles — «Creo que José Luis Rodríguez Zapatero es el mejor/peor presidente de la historia.»
  • Enviar imágenes políticamente sensibles en lugares inapropiados.
  • Fingir ser inocente tras participar en una «guerra de llamaradas» (flamewar).
  • Escribir quejas fuera de tema sobre su vida privada, incluso amenazas de suicidio: a veces se trata del troll «plañidero».
  • Responder paranoicamente o pluralizando a opiniones personales emitidas por individuos diferentes — «No creo que todos penséis lo mismo: ¡os ponéis de acuerdo para llevarme la contraria!»
  • A los trolls conquistadores se entusiasman por encadenar aventuras amorosas en línea con las mujeres de un grupo. Esto provoca la rivalidad pública entre las mujeres que alguna vez creyeron que los apelativos cariñosos, los poemas y las declaraciones de afecto que recibían eran exclusivamente para ellas. Dado que estas aventuras se suelen desarrollar separadamente en canales de chat, suele pasar mucho tiempo antes de que estos conflictos estallen.
  • Insultar a otros por su mala gramática u ortografía, lo que puede ser un tema muy sensible, por el abuso de jerga o abreviaturas típicas de SMS, o incluso insultar a otros por su mala gramática usando mala gramática, provocando un efecto «irónico» que puede a menudo llevar a la gente a recriminarles su hipocresía.

Otros ejemplos

Algunos trolls pueden denunciar una determinada religión en un grupo de noticias religioso, aunque históricamente se ha llamado a esto flamebait (ver más arriba). Como aquellos que se enzarzan en una «guerra de llamaradas» (flamewar), los supuestos o autoproclamados trolls de Internet a veces recurren al doble sentido o al despiste en la búsqueda de su objetivo. Es posible distinguir entre los mensajes incendiarios y los comentarios de un troll: los primeros tienen la intención de ser antisociales y ofensivos mientras los segundos buscan provocar una reacción, aunque también pueden ser considerados como antisociales, a pesar de la intención del autor.

Un caso particular de la segunda variedad (mensajes incendiarios) implica enviar contenido obviamente reñido con los intereses (declarados o implícitos) del grupo o foro. Por ejemplo, enviar recetas de carne de gato en un foro sobre animales de compañía, teorías evolutivas en un foro creacionista o mensajes sobre lo aburridos que son los dragones en el grupo de Usenet alt.fan.dragons.

El «troll títere» entra a menudo en un foro usando varias identidades diferentes. A medida que los comentarios provocativos de una identidad atrae respuestas cada vez más críticas de otros miembros del foro, el troll interviene en la discusión usando una segunda identidad para apoyar a la primera. Alternativamente, el troll puede usar esta segunda identidad para criticar a la primera y ganar así credibilidad o estima en el foro.

El envío cruzado (crossposting) es un método popular de los trolls de Usenet: un mismo mensaje puede ser discutido simultáneamente en varios grupos de noticias no relacionados e incluso opuestos, lo que probablemente termine en una «guerra de llamaradas» (flamewar). Por ejemplo, un mensaje-señuelo (flamebait) contra la comida rápida podría enviarse cruzado a grupos sobre la alimentación sana, la ecología y los derechos animales, así como también a un grupo sobre un tema totalmente ajeno, como la inteligencia artificial.

Un ejemplo de troll con éxito es el archiconocido hilo de Usenet Oh how I envy American students (‘Ay, cómo envidio a los estudiantes estadounidenses’) que obtuvo más de 3.500 respuestas. Este troll fue escrito por alguien haciéndose pasar por un estudiante europeo, y enviado con acierto a todos los grupos de noticias de institutos y universidades, dejando entonces que los estudiantes americanos hiciesen todo el trabajo de difusión. El hilo estuvo activo cerca de un año (generando de media una respuesta cada 160 minutos) y su mejor golpe fue cuando una inocente estudiante estadounidense no sólo perdió su cuenta de Internet sino también que fue expulsada del instituto por abusar de los ordenadores, pues de alguna forma logró cargar con la culpa de haber comenzado el troll.

Motivación

Los «trolls» autoproclamados pueden designarse a sí mismos como abogados del diablo, tábanos sociales o «alborotadores culturales», desafiando el discurso dominante y las asunciones de los foros de discusión en un intento de romper el status quo de pensamiento grupal: el sistema de creencias que prevalece en su ausencia.

Algunos críticos afirman que los auténticos «abogados del diablo» generalmente se identifican a sí mismo como tales por el bien de la etiqueta y la cortesía, mientras que los trolls pueden rechazar ambas. La mayoría de la discusión sobre qué motiva a los trolls procede de otros usuarios de Internet que afirman haber estudiado el comportamiento de los mismos. Hay poca literatura de investigación que describa el término o el fenómeno. Los comentarios de usuarios acusados de ser trolls podrían ser poco fiables, puesto que de hecho podrían estar intentando estimular la controversia más que avanzar en el entendimiento del fenómeno. De la misma forma, los acusadores están con frecuencia motivados por un deseo de defender un determinado proyecto y las referencias a que un usuario de Internet sea un troll podrían no tener base en las metas reales de dicha persona. Como resultado, identificar las metas de los trolls resulta casi siempre especulativo. Aún así, varias metas básicas han sido atribuidas a los trolls, según el tipo de disrupción que se piensa que están provocando.

Para complicar más el asunto, muchos acusadores se equivocan al cuestionar primero si el supuesto material troll es realmente disruptivo (un componente obligatorio de dicho comportamiento) antes de declararlo como tal. Así, muchos trolls nacen de la propia inferencia demasiado rápida de la otra parte, sea ésta exacta o no.

Las motivaciones propuestas son:

  • La actividad de un troll puede describirse como un experimento de contravención que, gracias al uso de una personalidad alternativa, permite probar o romper los límites sociales habituales y las reglas de etiqueta sin consecuencias serias. Esto puede ser parte de un intento de comprobar los límites de algún discurso, o de identificar personalidades reactivas. Al eliminar identidades e historias de la situación, dejando sólo el discurso, algunos científicos creen que es posible llevar a cabo experimentos de ingeniería social usando métodos propios de trolls. Sin embargo, pocos creen que las organizaciones de trolls estén involucrados en la ciencia, y unos pocos individuos dispersos sin métodos ni tesis particulares no pueden ser descritos como científicos, aunque puedan sin embargo estar involucrados en alguna investigación.
  • Búsqueda de atención anónima: El troll busca dominar la discusión provocando enfados, y efectivamente secuestrando el tema de conversación.
  • Diversión: Para alguna gente resulta divertido pensar que otra persona se enfada por lo que digan completos desconocidos. Esto podría ser clasificado como un tipo de schadenfreude: los trolls con esta motivación obtienen placer de la frustración, miedo o dolor (o lo que ellos perciban en su mentes como tal) real de sus víctimas.
  • Enfado: Algunas personas se comportan como trolls para expresar su hostilidad hacia un grupo o punto de vista determinado.
  • Petición de ayuda: Muchos supuestos trolls, en sus mensajes, señalan perturbadoras situaciones sobre la familia, las relaciones, las drogas o la escuela, aunque generalmente es imposible saber si tales situaciones no son más que parte del troll. Algunos creen que este comportamiento es una agresiva forma de confrontación en la que los trolls buscan una especie de fuerte guía sentimental en un foro anónimo.
  • Los trolls autoproclamados y sus defensores sugieren que su comportamiento es una forma inteligente de mejorar la discusión, o un método alternativo de ver las relaciones de poder en grandes wikis públicos.
  • Proponerse un desafío a uno mismo: Sólo para ver si puede hacerse con éxito, por ejemplo un miembro de un foro se registra con un nuevo nombre no identificable para ver si puede engañar, y por cuánto tiempo, a los demás miembros.
  • Hacer perder el tiempo a los demás: Uno de los aspectos más importantes en la actividad de un troll es la idea de que empleando un solo minuto en escribir un mensaje adecuado se logra que muchas otras personas pierdan varios minutos de su tiempo, provocando un efecto cascada. La mayoría de los trolls disfrutan con la idea de que pueden desperdiciar el tiempo de los demás con comparativamente poco esfuerzo por su parte.
  • Efecto dominó: Relacionado con la diversión, pero de una manera más específica, significa comenzar largas reacciones en cadena en respuesta al mensaje inicial de uno. Consiste en lograr una respuesta desproporcionadamente grande a una acción pequeña. Esto resulta parecido a cómo un niño pequeño que se pierde (pero que realidad se está escondiendo) puede actuar con regocijo al ver un gran número de personas emprendiendo una búsqueda masiva en respuesta a su supuesta desaparición.
  • Supresión de información: Un troll particularmente nihilista a menudo intenta poner freno al flujo de información entre los participantes del foro, convirtiendo éste en un lugar en el que sólo se intercambien insultos. Por ejemplo, un troll habilidoso puede convertir una discusión informativa sobre trucos y técnicas para aliviar la enfermedad X en una acalorada discusión completamente inútil. Esto puede evitar que información importante llegue a manos de quien más la necesita, aumentando así el sufrimiento humano. Una variante ligeramente menos hostil es la supresión de una discusión que al troll no le gusta o que encuentra ofensiva.
  • Efectuar un cambio en las opiniones de otros usuarios: Un troll puede sostener posiciones extremas para hacer que sus creencias reales parezcan moderadas (esto implica con frecuencia el uso de un títeres que jueguen el papel de policía malo) o, alternativamente, jugar el papel de abogado del diablo para fortalecer las convicciones opuestas (con las que suele en realidad estar de acuerdo).
  • Probar la integridad de un sistema contra ataques sociales u otras formas de mal comportamiento: Por ejemplo, violar descaradamente los términos de uso para ver si los administradores del sitio emprenden alguna acción.
  • Superar sentimientos de inferioridad o impotencia mediante la experiencia de controlar un entorno.
  • Autopromoción.
  • Luchar contra el pensamiento grupal: Muchos trolls defienden sus acciones afirmando que hay que sacudírsele de encima el conformismo a la gente.
  • Sátira: En estos casos, los individuos no piensan en sí mismos como trolls, sino como humoristas o comentaristas políticos incomprendidos.
  • Satisfacción producida por los ataques personales.
  • Acoso: Por ejemplo, seguir a una persona —que haya sido hostigada en un foro pero que ha decidido evitar convertirse en víctima marchándose a otro lugar— y emplear tácticas de troll en el nuevo foro hasta lograr que éste sea un lugar incómodo para dicha persona.
  • Bajar la relación señal-ruido: En Slashdot, puntos que podrían usarse para moderar temas interesantes se desperdician en moderar a la baja cosas como dibujos ASCII del hombre goatse. A ciertos umbrales, esto rebaja la calidad de los comentarios.
  • Probar una personalidad alternativa anónimamente.
  • Vaciar un foro: lo que suele ser sólo factible si el foro es pequeño.

Es difícil estimar las motivaciones de los trolls, dado que la mayoría de las justificaciones ofrecidas por los presuntos trolls no son más que ardides tramados para continuar con la travesura que imaginan que han emprendido. Esto resulta desafortunado porque, como lo anterior supone, hay razones legítimas para emprender el tipo de acciones propias de los trolls. Sin embargo, la etiqueta es lo suficientemente simple y sencilla como para que la mayoría de la gente prevea los propósitos manifestados por los trolls autodeclarados sin llegar a recurrir a estos métodos. Dado que hay un amplio espectro de posibles motivaciones para los trolls, resultando algunas de ellas benévolas y otras claramente malévolas, calificar a usuarios de trolls en el sentido negativo resulta con frecuencia imprudente.

Algunos usuarios de foros de Internet están considerados como «cazadores» o «provocadores» de trolls. Entran voluntariamente en conflicto cuando los trolls surgen. Con frecuencia los cazadores de trolls son tan disruptivos como éstos. Un único mensaje de troll puede ser ignorado, pero si diez cazadores de trolls «saltan» siguiéndolo, dirigirán el hilo fuera del tema.

Sobre los conflictos relacionados con los trolls, hay seis grupos en los que podría clasificarse a los usuarios:

  • Trolls: Usuarios que provocan conflictos activamente.
  • Cazadores o provocadores de trolls: Se comportan de acuerdo al principio del «segundo golpe». No inician el conflicto, pero lo intensifican en cuanto empieza. Con frecuencia usan otros trolls como excusa para su propio mal comportamiento, y en muchos casos califican a un usuario como troll, a pesar de los propósitos de éste.
  • Indiferentes: Intentan ignorar el conflicto, continuando con el tema original de discusión. Suelen expresar despreocupado desdén hacia el troll, pero no persiguen insultarle activamente. Se comportan como hermanos mayores, repartiendo sabias palabras tales como «No alimentéis a los trolls» u otras frases hechas que normalmente significan lo mismo: «Ignorad al alborotador y así se rendirá y se marchará.» Este tipo de respuestas puede tomarse como un comportamiento pasivo-agresivo de provocador de trolls.
  • moderadores: No los moderadores del sistema, sino los usuarios que intentan «resolver» el conflicto, contentando a todas las partes si es posible.
  • Espectadores: Se apartan del conflicto. En casos particularmente malos, abandonarán el foro asqueados.
  • Secuestradores: Comienzan una discusión fuera de tema en respuesta a los mensajes provocativos de un troll.
  • No-trolls: Usuarios que son calificados de troll por otros usuarios o incluso moderadores para ser silenciados y desacreditados más fácilmente.

Soluciones y alternativas

En general, la sabiduría popular aconseja a los usuarios evitar alimentar a los trolls, e ignorar las tentaciones de responder. Contestar a un troll lleva la discusión inevitablemente fuera del tema, para consternación de los espectadores, y proporciona al troll la ansiada atención. Cuando los cazadores de trolls se abalanzan sobre ellos, los indiferentes responden con YHBT. YHL. HAND., es decir, You have been trolled. You have lost. Have a nice day. (en inglés ‘Has picado. Has perdido. Que tengas un buen día.’). Sin embargo, dado que los cazadores de trolls (como éstos) son con frecuencia buscadores de conflictos por sí mismos, quien pierde no es el bando del cazador, sino más bien el resto de usuarios de foro que habrían preferido que el conflicto ni siquiera hubiera surgido.

La literatura sobre resolución de conflictos sugiere que etiquetar de trolls a los participantes en discusiones en Internet puede perpetuar los comportamientos indeseables. Una persona rechazada por un grupo social, tanto en línea como en la vida real, puede adoptar un papel antagonista hacia él, y buscar molestar o enfadar aún más a sus miembros. La etiqueta «troll», con frecuencia un signo de rechazo social, podría por tanto perpetuar su existencia.

Mejores resultados suelen obtenerse cuando los usuarios adoptan el papel de moderador y despliegan comportamientos más constructivos evitando juicios y confrontaciones. Los trolls son excitados por los cazadores y frustrados por los indiferentes, y ninguna de estas dos emociones producen resultados positivos para el foro. Enfrentarse a los trolls termina en «guerras de llamaradas» (flamewars). Los trolls frustrados por la estrategia de los indiferentes pueden abandonar el foro (y seguir comportándose igual en otro sitio, o convertirse en usuarios constructivos) o hacerse cada vez más incendiarios hasta que obtengan una respuesta.

Los trolls novatos pueden experimentar el serio «remordimiento del troll», un sentimiento de gran pesar tras perder su cuenta (ya sea la de su proveedor de Internet o la de un sitio web) debido a sus acciones temerarias.

Hay quienes arguyen que una falta de respuesta hacia los trolls puede también inspirarles una conducta más agresiva. Usuarios particularmente fanáticos o irracionales participarán en un foro que les moleste con bastante independencia de las respuestas que obtengan. A menudo los trolls también siguen escribiendo mensajes, ofendiéndose con argumentos periféricos o argumentos que estaban peor fundamentados, hasta que sus posiciones se hagan insostenibles, momento en el que recurrirán a los insultos o pasarán a otra discusión. Según esta lógica, la confrontación implacable mediante la argumentación (cuando ésta pueda hallarse) puede resultar vital.

Utilidad de los trolls

Un importante debate en Internet es si los trolls realizan alguna función útil o no. Dado que troll es un término tan amplio, si todas las definiciones dadas hasta ahora han de ser aceptadas, la respuesta debe ser definitivamente «sí y no».

Los usuarios que realizan muchas funciones útiles pero controvertidas son con frecuencia juzgados como trolls y, en tales casos, pueden estar en realidad beneficiando el foro en el que participan. Por ejemplo, la presencia de un ultraderechista descrito como troll puede permitir que un lector conservador se sienta más cómodo expresando sus puntos de vista, que parecerán muy moderados en contraste. Por otra parte, si los cazadores de trolls organizan una «guerra de llamaradas» (flamewar) contra el troll ultraderechista, el mirón conservador puede sentirse menos cómodo expresando sus opiniones, en detrimento del foro. A pesar de que los trolls afirman luchar contra el pensamiento grupal, pueden en realidad fomentarlo al cimentar opiniones contra ellos.

Los trolls pueden ser también, en algunas circunstancias, una fuente de humor genuino, lo que depende íntegramente de si el troll es bueno o malo. Suele ser bastante fácil señalar la diferencia entre tales acciones: un troll malo recurre sólo a débiles argumentos manidos, mientras uno bueno creará un perspicaz conjunto de argumentos que arrastre a la gente en astutos giros proporcionando un hilo de humor non sequitur.

Los trolls pueden también proporcionar un valioso servicio al hacer que la gente se cuestione la validez de lo que se lee tanto en Internet como en otras fuentes. Los trolls muestran que expresar cualquier opinión es tan fácil como expresar una opinión informada y razonada, obteniendo la misma visibilidad. También se ha argüido que los comentaristas radiofónicos y columnistas periodísticos a veces sondean la opinión pública comportándose como trolls. John C. Dvorak y Slashdot son citados a menudo como ejemplos.

Incluso aunque a veces se señalan como trolls contenidos útiles y usuarios productivos, el consenso general es que la actividad típica de los trolls beneficia sólo a éstos y a los cazadores, y que no debe permitirse en ningún foro. La mayoría de los foros rechaza la afirmación de que los trolls puros e intencionados persigan algún fin útil. Se sabe de algunos trolls que han intentado provocar el borrado de discusiones completas, lo que ha servido de refuerzo negativo para los usuarios inexpertos y ayudado a reducir la cantidad de spam en grandes foros de discusión. En muchos casos, los trolls pueden llevar al administrador o moderadores de un foro a añadir a éste mecanismos que prevengan las acciones de éstos. Aunque esto puede ser considerado como una mejora del foro, no es menos cierto que tales herramientas no se habrían necesitado de no haber trolls.

Problemas de comportamiento

Las definiciones precisas de «troll» han sido difíciles porque a menudo dependen de supuestos sobre motivaciones internas, que han sido difíciles de probar concluyentemente. Algunos comportamientos tales como insultar no son candidatos para una clasificación «troll» a menos que su intención sea la de provocar una reacción, ya que insultar sería considerado más un comportamiento antisocial, cayendo quizá mejor bajo la clasificación de «guerra de llamaradas».

Algunos han sugerido que en lugar de calificar a alguien de «troll» es preferible concentrarse en los comportamientos específicos que un grupo considere molestos e imponer reglas de comportamiento que los prevenga consistente y adecuadamente. La idea es centrarse en los comportamientos indeseables más que en la motivación de éstos. Si dichos comportamientos no pueden ser identificados, entonces quizá el supuesto troll debería ser tolerado para ser justos. Algunos llaman a esto el plan «si no puedes identificarlo, entonces toléralo».

Puntos de vista alternativos

Aunque el fenómeno troll es de largo considerado una presencia negativa e indeseable en un foro, algunos afirman que la creencia de que es inherentemente malo puede acarrear muchas consecuencias perjudiciales. El uso de la palabra «terrorista» es citado a menudo como ejemplo de abuso. Sin embargo, todo aquello etiquetado con la palabra «terrorista» despierta un sentimiento de mentalidad «nosotros contra ellos» que resulta útil tanto para aislar el comportamiento troll como para reforzar la «necesidad» de tácticas anti-troll, consolidando por tanto el apoyo de los administradores.

En la mayoría de los casos esto último es una ventaja inesperada de tratar con trolls. Sin embargo, surge la cuestión pertinente: «¿Qué ocurre si esto fuese el único objetivo, y el administrador sólo desease acallar ciertas críticas, como una pobre moderación, demasiada publicidad o restricciones sobre los temas de discusión?» Jugar la «carta troll» podría ser el arma ideal.

Muchas (quizá la mayoría) de las personas calificadas de «trolls» son simplemente calificadas por alguna otra en el curso de una disputa religiosa, política o de otro tipo corriente. En otras palabras, son calificadas de «trolls» por actuar como disidentes o herejes. Caracterizar a los administradores de sistemas o moderadores como «el troll que llegó en primer lugar» no es del todo inexacto. Muchos debates entre personas con y sin poderes administrativos o legales se parecen a una simple discusión personal acalorada. En concreto en Internet, la posesión de poderes tecnológicos (como el poder de bloquear usuarios o direcciones IP) no es necesariamente un signo de algún juicio político o moral superior. De forma parecida, uno puede ser etiquetado como troll sólo por discrepar con alguien (a menudo quien comenzó la discusión).

Como con similares etiquetas peyorativas, un grupo de personas que hayan recibido la etiqueta pueden darle la vuelta para crear una identidad de grupo y el poder de resistir colectivamente. Individuos ajenos al grupo que usen la etiqueta sobre alguien pasan a ser blancos de una respuesta colectiva. Sin embargo, los miembros pueden usar la etiqueta sin consecuencias, normalmente de broma, o para convencer.

Recordad: no dar de comer a los trolls ;)